lunes, 29 de octubre de 2007

Cada vez que te veo sonriente, me dan ganas de gritar
La cabeza me explota…..locuelo, empiezo a llorar

¿Quién va a frenar mi llanto?

No quiero que seas feliz.
Quiero que me ames.
No quiero que intentes calmarme.
Quiero que me ames…

¡Y si el mundo y toda su mugre se van al carajo, no me importa!..
¡Y si la noche me obliga a enfermar de recuerdo idiota, no me importa!


Le pediré a crueles demonios que te aten a mí con cadenas de fuego y carbón…

No quiero que estés distraído.
Quiero que me ames.
No quiero que seas tan perfecto.
Quiero que me ames.
No quiero que me olvides.
Quiero que me ames.
No quiero verte perdido en hojas de papel.
Quiero que me ames.


Huir… ¡que lejos estoy de alejarme!
Huir… ¡que cerca estoy de acercarme!

Locuelo, que insípidas saben las ambrosías después haberte besado,
Y que pálida es mi amada primavera, después de haberte tenido en mi vida….

El hielo no me congela, y el calor es sólo una leve humareda…

Has atrofiado mis sentidos…
Has destruido las murallas que me habían protegido.

No quiero que seas sin mí.
Quiero que me ames.
No quiero que razones.
Quiero que me ames.
No quiero que seas lógico.
Quiero que me ames.



Imaginarte riendo me pone violenta….
Imaginarte desnudo me hace vulnerable.


Me abrazaste…y tus brazos tenían cianuro.
Me miraste y tus ojos eran dagas infectadas.
Me sostuviste y tus palabras eran pura doxa vacía.
Me dejaste ir y tu despedida fue eterna.

Tal vez…en otro tiempo yo gane en tu leonina guerra.