lunes, 29 de octubre de 2007

el grito

Cuando todo me parecía pálido y las ideas yacían muertas en el fondo de mi mente, oí un grito agudo en ese cavernoso paisaje
que es el pensamiento.

Aún hoy lo escucho.

Se oye como libre, y rompe en millones de pedazos la monotonía del encierro.

Y va creciendo…y va aumentando con cada rayo de sol, y con cada nube de vapor en el cielo de otoño .Toma la forma de seres mitológicos, de unicornios y quimeras, de medusas y de ninfas.
Me invita a los placeres. Me deja nadar en las aguas del Leteo.

Es el aullido hambriento de las hermosas e incomprendidas fieras. Sus ojos lobunos brillando en la espesura del bosque…
Nunca tengo miedo… no puede matarme, aunque en más de una oportunidad me hirió de gravedad.

No es excusa, tampoco, para no aproximarme… incontrolable e hipnótico va surtiendo efecto el polvo de risa que me ha tirado en los labios…
Mis carcajadas son imponentes, y asustan a los pájaros madrugadores…

¡Y yo que no he podido dormir!

El grito sigue retumbando en mi cabeza. Violento, triste, furioso, como aquellos inocentes animales en los zoológicos, se siente confundido.

Me va ahogando.

¡Qué me has dado de beber! le pregunto al Destino, pero el muy perverso inoportunamente ha cerrado su gran boca.

Sigue invadiéndome. Estoy débil, y soy muy fuerte cuando me hamaco en sus cadenas… vago sola en las planicies…bucólico, pastoril, el grito se ha convertido en el campo de mi niñez…

En vez de pacificarme, me estremece. Rápida, me preparo para la batalla.

Me ciega la luz del día. Otra noche de insomnio.

¡No!

Algo cambió. El Destino por fin se entrevistó conmigo.

Con su voz divina, de catacumba, me respondió, al volver a repetirle mi pregunta: ¿Qué me has dado de beber?

Dijo, y el sonido hizo que todas las aves de la ciudad huyeran
volando…

Dijo: es un líquido, sólido, a veces viaja en forma de neblina .Es helado como el agua de Polo Sur, y caliente como el té de los ingleses. Es suave, porque sabe a azúcar del Caribe, y amargo, como el dolor de las guerras…

Es nepente, porque crea olvido, y es potente, ya que recuerda…
Es mágico. Está hecho con pestañas de ángeles celestes, y cejas de rojos diablos….

Tajante, corté el monólogo de mi amigo y le pregunté: ¿Qué es esto que me hace tan bien y tan mal al mismo tiempo?

Sos tan tonta, mujercita-dijo el Destino- no te he dado ninguna bebida…Es sólo que estás sintiendo los efectos del Amor.