¿No t has puesto a pensar, locuelo, que raro es todo cuando mirás las fotos de quien supiste ser, y hoy sos diferente?
¿Ó cuando encontrás una foto d alguien que supiste conocer demasiado bien, y hoy ya ni siquiera se reconocen?
Y te embriaga la tristeza, y te impregna la curiosidad…
¿No te has puesto a pensar, locuelo, sobre la realidad de los espejos?
¿Ó si existe un mundo diferente en ellos, y sólo son puertas abiertas a una ciudad fuera de la tierra?
Y te seduce la aventura, y te paraliza el miedo…
¿No te has puesto a pensar, locuelo, sobre la sustancia de la que están hechos los besos?
¿Ó sólo te limitaste a desear que se produjera ese mágico momento de síntesis de los cuerpos?
Y te derriten las sensaciones, y te excita la idea….
¿No te has puesto a pensar, locuelo, de aquellas charlas eternas sobre la prosa y la pintura?
¿Ó decidiste olvidar que alguna vez supimos entendernos a la perfección?
Y te escapaste, y te reprimiste d llorar delante d los insensibles…
¿No te has puesto a pensar, locuelo, en esas noches turbias bajo la tenue sombra de una lámpara verde?
¿Ó simplemente aparece la imagen de mi desnudez, y tus ojos siendo jueces, cuando apagás todas las luces y estás por dormir?
Y te quema tu sexo, y te estrangula la culpa…
¿No te has puesto a pensar, locuelo, que hubiese pasado si las cartas hubiesen sido dadas de forma diferente?
¿Ó te limitaste a aceptar la disposición actual d las cosas?
Y te encerraste entre palabras, y dibujaste una cárcel para tu corazón…
¿No te has puesto a pensar, locuelo, en todo esto?
Porque yo sí.
